Llegado el momento de donar

Llegadas estas fechas los que somos amantes de la Navidad sabemos que cada día está más cerca, podemos incluso decir que la cuenta atrás ya ha comenzado y que de verdad notamos como el ambiente parece diferente. Sobre todo ahora que las primeras lluvias han llegado, las temperaturas bajado y de verdad nos hacen ver que estamos en otoño, no sé vosotros pero yo ya estoy deseando que empiecen a poner todo tipo de decoraciones tanto en las tiendas para verlas como para poder comprarlas. Yo ya empiezo a pensar las cosas nuevas que pondré este año, necesito un árbol nuevo el otro el año pasado se me rompió, y este lo quiero comprar diferente que se note que va a ser una Navidad distinta. Ya se empieza a pensar en los regalos sobre todo en los de los niños que son los que más nos suelen costar, los más adelantados ya empiezan a comprarlos y otros esperan a cobrar las pagas dobles para quitárselos cuanto antes del medio. Habiendo mediado ya octubre podemos decir que el año 2018 está cada vez mucho más cerca de nosotros.

Lo malo de este tiempo es que los armarios son auténticas leoneras, no sabes que ponerte y lo peor no sabes que poner a los niños, las sandalias todavía ayer apetecían y hoy nos encontramos con la lluvia tan esperada tan deseada, y toca sacar los botines para no mojarse los pies. Es así como te das cuenta de la cantidad de cosas que tienes en el armario, ropa que vas guardando de un año para otro y que al final nunca te acabas poniendo, ropa que por un motivo u otro al final solo te has puesto una vez y se ha quedado nueva. Por eso ahora en estos días y antes de que se acerque de verdad el invierno he pensado en donar gran parte de lo que tenemos, tropa mía y de mis hijos además de unos juguetes, voy hacerme de unos buenos materiales de embalajes donde poder guardar todo de manera organizada y llevarlo cuanto antes a la parroquia, es así como otras personas le van a dar el uso que nosotros no le damos. De eso se trata la navidad ¿verdad?  De realizar buenas acciones y colaborar en todo lo que sea necesario, aunque sea donando cosas que ya no nos hacen falta.

Una farmacia mucho mas vistosa

Las farmacias suele ser lugares en los que pasa mucha gente a lo largo del día, incluso en días de fiesta cuando está de guardia también. Y es que claro es el lugar en el que podemos encontrar el calmante para nuestro dolor de cabeza, el jarabe para la tos de nuestro hijo, las pastillas de nuestra tensión y un montón de cosas más. Las farmacias no quedan en simples sitios en los que como bien digo podemos encontrar el remedio para nuestros dolores, sino que también podemos encontrar un sitio en el que pesarnos y medirnos de manera tranquila, tomarnos la tensión llevando un control diario más exhaustivo sin tener que recurrir a nuestro centro de salud, y sobre todo nos encontramos con consejeros que saben decirnos en cada momento si nos tomamos la medicación bien o si nos va bien otro tipo de cosa, en definitiva nos encontramos con unos profesionales de la salud que nos ayudan cuantas veces nos haga falta.

Si nos damos cuenta las farmacias cada día son más grandes, cada día podemos encontrar locales mayores en los que meten un montón de cosas, han abierto espacios para poder vender a sus clientes un número mayor de productos que los ayuden a sentirse mucho mejor. Además se atreven con muchas cosas más y para ello se ayudan de expositores para folletos para que la gente esté mucho mejor informada. Y es que hay veces en las que por mucho espacio que se tenga no se pueden tener los suficientes productos a la vista, por lo que muchas farmacias optan por tener a mano una serie de folletos en los que pueden mantener de una manera más clara informados a sus clientes, así es como pueden dar salida a un montón de cosas que por falta de visión acaban quedando relegados en un cuarto oscuro. Ya no solo me refiero a una farmacia sino a un montón de negocios que necesitan tener alternativas con las que poder hacer de su marketing una buena jugada, un montón de empresas que necesitan de ideas varias para no quedarse estancados en la misma temática, sorprender a la clientela debe ser parte de su trabajo y desde luego de la mano de cosas que puedan utilizarse de manera visual les da la seguridad de estar llamando a una clientela más amplia y la que seguro volverá todas las veces que sean necesarias.

¿De dónde vino el sushi?: Un poco de historia

Si eres un fanático del sushi entonces no puedes no saber de dónde viene tu comida favorita. Por eso, hoy en Instamaki queremos que conozcas un poco de la historia de esta deliciosa comida japonesa.

Comienzos de una comida que conquistaría el mundo

El sushi no comenzó como lo vemos hoy en día. Esta deliciosa comida japonesa se originó en los arrozales a lo largo del río Mekong, donde el pescado se fermentaba con sal y arroz, después de lo cual el arroz era desechado. Esta forma más temprana de sushi, hoy es un plato conocido como narezushi.

El narezushi estaba hecho con lacto-fermentación de pescado con sal y arroz con el fin de controlar la putrefacción. En Japón, la distribución del narezushi se supone que inició con la introducción del cultivo de arroz en húmedo durante el período Yayoi. A partir de ese momento, esta comida se distribuiría en el resto del país.

Japón y el sushi

Los japoneses comenzaron a preferir comer pescado con arroz, el cual es conocido conocido como namanare o namanari. Este se popularizó durante el período de Muromachi.

El namanare era el pescado crudo envuelto en arroz, consumido fresco y antes de que cambiara el sabor. Esta nueva forma de consumir pescado ya no era una forma de preservación, sino más bien un nuevo plato en la cocina japonesa.
Durante el período de Edo, un tercer tipo de sushi fue introducido, el haya-zushi. Este era ensamblado de modo que el arroz y el pescado se pudieran consumir al mismo tiempo, y el plato se hizo único a la cultura japonesa. Además, fue la primera vez que el arroz no se utilizaba para la fermentación, sino que se mezclaba con vinagre, pescado, verduras y alimentos secos. Actualmente, esta forma de sushi sigue siendo popular en Japón.

Finalmente, en 1820 o 1830 surgió el nigirizushi o nigiri, que consistente en un montículo de arroz con una rebanada de pescado y actualmente es conocido en todo el mundo.

Después del gran terremoto de Kanto en 1923, los chefs nigirizushi fueron desplazados de Edo por todo Japón, popularizando el plato en todo el país y, luego, al mundo gracias a la inmigración japonesa.